La revolución de la tecnología digital y la actividad de ventas
En el reinante mundo de la inteligencia artificial, la actividad comercial en general y la de ventas en particular enfrentan desafíos sin precedentes. El enorme desarrollo y presencia de tecnologías digitales han alterado los modos de comunicación y de relación con los clientes, reduciendo los tiempos de reacción y respuesta facilitando el acceso a la enorme cantidad de información que se dispone, en algunos casos que abruma. La venta digital ha abierto nuevos espacios de interacción, donde las redes sociales pueden ser instrumento de establecimiento de relaciones comerciales constructivas y positivas, como de presión desmedida; te acosan llamándote o escribiéndote frecuentemente que, en la mayoría de los casos, los clientes ya no contestan.
Sin embargo, aunque suene paradójico, al mismo tiempo, la revolución digital ha reforzado la necesidad de practicar la actividad de ventas de manera profesional, teniendo consciencia de lo que se va a hacer y por qué se debe hacer. El que alguien posea abundante información no equivale a que la entienda y comprenda; y es lo que está ocurriendo actualmente. La rapidez de la comunicación tampoco sustituye la calidad del análisis: la inmediatez de las redes no reemplaza la confianza personal que sustenta las negociaciones duraderas. La venta cara a cara, nunca tendrá un reemplazo tecnológico digital, por más IA que se utilice. ¿El ejecutivo de ventas está seguro que su fuerza de ventas está preparada para administrar y aprovechar esta nueva situación?
En un mundo comercial
que se presenta cada vez más complejo y saturado de información, el ejecutivo
de ventas sigue siendo el factor clave que distingue lo importante de lo
urgente, lo racional de lo empírico. En un escenario fragmentado y con productos
del mismo sector sin diferencias significativas, sigue siendo el negociador que
construye acuerdos entre intereses diversos. En un mercado de creciente
complejidad e incertidumbre, el ejecutivo de ventas continúa siendo el mediador
que gestiona la relación con los clientes y promueve la cooperación. Sigue
siendo el péndulo entre competir y no competir. Sabe ganar las ventas antes de
empezarlas. Sabe también que es responsable del rendimiento de sus vendedores: poner
en capacidad a su fuerza de ventas de poder explotar las oportunidades que
presenta la nueva situación.

Comentarios