No surques el mar en barco si no sabes conducirlo
Es muy común en nuestro medio aprender a manejar auto, teniendo como maestro y guía a un familiar o amigo del barrio; también podemos elegir la formalidad de una escuela de choferes. La recomendación clave es practicar y practicar. Luego nos dicen, apenas sientas seguridad y dominio del volante, tramita tu brevete; pero practica bastante cómo cuadrarte, porque eso es lo que te observan principalmente”. En la nota de ayer se habló de un barco mercante que partía de un puerto de origen, siguiendo un rumbo, yendo a cierta velocidad (nudos), hasta llegar a su puerto de destino. ¿Creen ustedes que, esta travesía, y cualquier otra, se le puede confiar a un capitán que no tiene formación ni conocimiento ni ha sido entrenado en alguna escuela de marina mercante?
¿Puedes manejar sin tener brevete y sin haber aprendido las reglas más elementales de tránsito? Claro que sí; pero puedes ganarte graves problemas con la ley si así lo haces. Pero imposible que te permitan conducir un barco mercante sin tener preparación profesional, técnica y mucha experiencia; la formación que recibe un capitán de barco incluye examinarlo cómo se desempeña en la tempestad, no solo en la calma. ¿Quién va a dirigir tu equipo de ventas el año 2026, un ejecutivo tipo “chofer de auto” o uno tipo “capitán de barco mercante”? Así como es irresponsable dejar conducir un barco mercante a un individuo sin preparación ni experiencia, también es irresponsable nombrar a un ejecutivo sin tener formación teórica y práctica sobre gestión y dirección.
En
la actividad de ventas de hoy, el ejecutivo necesita formación y competencias ¿cómo
se desempeña en las crisis?, conocer las herramientas conceptuales de la
gestión (resolver problemas) y dirección (tomar decisiones) de ventas, tener
presente las características particulares del sector en el que ingresa a
trabajar; y, además, tiene que aprender las políticas comerciales propias de su
empresa. No es lo mismo practicar la actividad de ventas en el sector seguros,
o en el sector de bienes de consumo masivo, o en el sector de bienes industriales
(B2B). ¿Está el ejecutivo en capacidad de dirigir al equipo que tendrá objetivos
más exigentes el 2026? ¿Sabrá establecer el “rumbo” y la “velocidad” del equipo
de ventas? ¿Cómo considera la empresa al equipo de ventas, como un simple auto
o como un barco mercante?

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